Monday, October 12, 2009

Historia de una foto



En el Jazz hay ciertos elementos que me dan la sensación de ser algo más que una creación del hombre. No estoy seguro de si eso es así, o si, como dice Boulez, todo es una cuestión de hábito.

Navegando en Internet me topé con este texto de mi amigo Juan Carlos Hernández, uno de los más importantes fotógrafos en el mundo del jazz. Me hizo recordar aquella tarde de 2003, en San Francisco, en la que entrevisté al mismísimo Tomasz Stanko, uno de los padres del jazz contemporáneo en Polonia. Aquella tarde el Sr. Stanko me invitó un café y me dijo con una sencillez abrumadora, sin doblez ni engaño, lo que sentía por el jazz. No lo podía creer, estaba charlando con uno de los grandes jazzistas de Europa del Este. Tal vez eso sea lo honroso de ser melómano: cada nota, cada acorde y cada acontecimiento alrededor de la música se convierte en una historia que sorprende y conmueve

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Historia de una Foto por Juan Carlos Hernández

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Thursday, September 17, 2009

Paul no está muerto. Beatles MONO BOX



Casi veinte años atrás un compañero, en la secundaria, me prestó un casete con varios temas de The Beatles. Quedé tan fascinado que no lo sacaba nunca del walkman; lo escuchaba todo el tiempo: montado en el taxi camino a casa, en mi recamara y en el taxi camino a la escuela. A Roberto le encantaba decirme que The Beatles era mejor banda que The Doors. Yo le repetía, aunque nunca lo entendió, que Break On Through estaba adelantada a su época. En fin, el tiempo pasa y uno se pone muy avant garde y descubre al maestro Albert Ayler y se entera que "The Dark Side Of The Moon" en verdad es maravilloso. Y así, con esa aspiración a lo inacabable uno nutre su coleccionismo irreprimible.

El buen Piri dice que "Pet Sounds" (The Beach Boys) se tiene que escuchar en Mono y quien lo escucha en Stereo es un pendejo. Recordando semejante máxima recordé también que The Beatles suena mejor en Mono. ¿Por qué? The Beatles grabaron su catálogo completo en sólo siete años, de 1962 a 1969, periodo en el que estaba cambiando la forma de escuchar música grabada en casa: de una bocina a dos. A principios de los años sesenta los discos elepé en Stereo eran publicados en pequeñas cantidades mientras los discos en Mono seguían siendo la regla. En aquellos años los discos mezclados en Stereo venían con una explicación impresa de cómo acomodar las bocinas, dónde sentarse y que modelos de aguja para tornamesa usar. The Beatles, y muchos otros grupos de los años sesenta, optaron por publicar el mismo disco en dos versiones: Mono y Stereo. Después de grabar las canciones, la mezcla (el proceso que trata de conseguir una ecualización que separe lo más posible las frecuencias de cada instrumento entre sí, para que al final sea más fácil distinguir las distintas señales cuando se está oyendo todo en conjunto) se hacía, para cumplir con el estándar de la industria, en Mono; es en esta mezcla Mono en la que los cuatro Beatles metían mano; las mezclas Stereo se hacían semanas, incluso meses, después y eran responsabilidad de los ingenieros de sonido, sin importar la opinion de los cuatro chicos de Liverpool. Es por eso que para los puristas el sonido Mono es el auténtico sonido Beatles. Y no hay que ir muy lejos para encontrar las diferencias en su catálogo Mono y Stereo: en 1962 publicaron el sencillo (Mono) “please please me”; en 1963 “please please me” fue lanzado en su primer LP homónimo, sin embargo la mezcla para el LP, a diferencia del sencillo de 1962, se hizo en Stereo y el nuevo master mostraba un claro error en el “interplay” vocal de Lennon y los coros de Paul y George. Las diferencias entre Mono y Stereo más acentuadas se dan en el disco doble “The Beatles”, conocido universalmente como “The White Album” (el último disco en ser publicado en dos versiones: Mono y Stereo, a partir de éste todo se mezcló sólo en Stereo) Estas diferencias son a causa del uso, en la mezcla, de la cinta de grabación para crear efectos; por ejemplo: el sonido de avión en “Back In The USSR” es distinto en tono, profundidad e intensidad al comparar la mezcla Mono con la Stereo. Y así, miles de datos inútiles que cuando no se es un descarado melómano, importan nada.

La caja "Beatles in Mono", lanzada la semana pasada, está en mi casa y hacen deliciosa esta tarde. No he parado de escucharlos, tal como lo hacía en la secundaria. Escuchar a The Beatles es un acto hedonista; lo mismo cuando escucho a Miles Davis o algún disco Blue Note. Cada que pongo un elepé bajo la aguja entiendo menos cómo tantos pueden vivir sin el placer que da la música. Todavía recuerdo la primera vez que escuché el Álbum Blanco, sentí casi lo mismo que cuando le metí mano por vez primera a mi noviecita de secundaria. O el día aquel que descurbí "Larks´ Tongues In Aspic" (Crimson); "Space Oddity" (Bowie); "A love Supreme" (Coltrane) Hay días que me preguntó qué carajos tienen estos discos que me gustan tanto. No tengo idea y no me interesa saberlo. All You Need Is Love.

Tuesday, June 09, 2009

Salmón

Tenía pensado tomar el avión a Monterrey para escuchar a ese loco que canta El Salmón (“...dame un poco de tu amor, yo a cambio te ofrezco una montaña de horror”) Calamaro era el pretexto para subir al pájaro de acero y sentir lo de siempre: lo bonito que son las ciudades vistas desde arriba; el miedo de ir dentro del fuselaje y el miedo de pensarse afuera cuando se está justo encima de las nubes. En fin, es fascinante eso de llegar pronto a un sitio en el que no se tiene nada que hacer. Por lo visto seguiré esperando lo que difícilmente llegará: el Sr. de la Lengua Popular cantando en Tijuana.

La música de Calamaro es un gusto adquirido; necesité una prolongada exposición a sus aromas y texturas hasta considerarlo familiar. No mentiré: pienso que su tecladito podría ser, la mayoría de las veces, sustituido por un piano acústico y sonar como los mismitos dioses; sin embargo, le seguiré perdonando ese pequeño desliz mientras escriba bobas, encantadoras y poco pretenciosas letras de rock. Además, siempre escoge magistrales temas para hacer covers: El cantante (Lavoe); Por una Cabeza (Gardel); Nostalgias (Cadícamo).

Por lo pronto, y mientras aparezca otro pretexto, me quedaré en casa pensando en los días, como hoy, en que sólo se necesita partir, caminar y olvidar (para recordar después) Un sitio sin espectáculos, aventuras o conversaciones. Tal como dirían algunos: empezar de nuevo. Aunque pensándolo bien ¿quién quiere empezar de nuevo? Yo no. La felicidad llega y se va. Y vuelve. La felicidad, algunas veces, viene envuelta en una mujer de hermosas y depiladas piernas; otras veces, viene en los surcos de mis discos elepé del Sr. Davis a quien re-escucho compulsivamente, especialmente con esa Tout De Suite a cargo del insuperable quinteto del 68.

Friday, May 22, 2009

Links

Juan Villoro sobre Enrique Vila-Matas: aquí



Anoche

Anoche, los mismos, en el mismo bar, tomábamos la cerveza de siempre: Tijuana Oscura (en tarro). Anoche, un gran amigo declaraba sus más perversos placeres musicales (Los Chamos) y me sorprendía con su acentuada neofilia y respectivos comentarios, propios de un geek, de inimaginables obsesiones acumuladas  a través de sus últimos veinte años de vida. Anoche, hablábamos de lo mismo: de música; de discos; de Miles Davis; del momento exacto en que una bella señorita se convierte en una desparramada doña; de ciudades; de trabajo; de Blue Note; de carros; de algún viejo amor; de rumores; de computadoras; de amigos; de la niñez; de nada.

Anoche, camino a casa, y después de escuchar a mis amigos disparar frases nostálgicas que sólo se pueden entender a través del gozo que causa el recordar lo verdaderamente placentero, pude transportarme a mi infancia, aquellos días en los que mi padre nos llevaba de vacaciones a alguna playa y se hincaba conmigo en la arena a construir castillos, mientras yo hacía hoyitos y zanjas con una pala de plástico. Recuerdo que él me miraba sonriendo, aunque sin hacerle mucha gracia cuando algún descuido mío derrumbaba su castillo, que puestos a decir la verdad, era mío. Supongo le daba igual y le importaba poco, porque cuando le acercaba conchas, peces o cangrejos me hacía sentir el rey del mar.

Friday, April 17, 2009

Dibujos Caprichosos

Manga, Anime y películas “divertidísimas” como Dragon Ball era el tema principal de un programa de radio con el que topé en Internet horas atrás. Nunca he entendido el gusto por los dibujitos y jamás he asistido a Comic-Con. Yo sé, dirán que soy un pendejo con muy mal gusto o un idiota que no sabe apreciar la tradición de historieta. Sólo una pregunta: ¿Acaso estos desenfrenados fanáticos (sorprendentemente mayores de quince años y unos patéticamente treintones y que, según contaban, pasan horas desafiando viedeojuegos de monitos que salvan el planeta y coleccionado cartitas -así como los tazos de pokémon  que encantaron a los niños en los años noventa- le pedirán a sus novias (si es que tienen tiempo para una) que se disfracen a la hora de hacer el amor? Eso sí que sería divertido.

Wednesday, March 18, 2009

Aventurera

Mi colección de vinilos de Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso Rojas Canela del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, mejor conocido como Agustín Lara, es de unos veintitrés, una colección menor y muy incompleta si tomamos en cuenta que El Flaco de Oro grabó en aquella dorada época en que las disqueras publicaban dos, tres y hasta cuatro discos por año a sus artistas estrella.

Lara, siempre mejor pianista que cantante y mejor letrista que pianista, sirve para explicar mucho de lo inexplicable; recurrir a Lara sólo para entretenerse es perder el tiempo, a Lara se le debe de escuchar siempre con atención, sentado de preferencia y si es posible ponerse de pie y aplaudir al termino de cada canción. Y es que cada una de sus letras, cursis y tiernas la mayoría, sufridas casi todas, son precisa bitácora de ese recoveco que es el amor.


Monday, March 09, 2009

The Doors 101

Este loco, con cara y peinado nerd, no sólo tiene un bello Vox Continental, sino que el muy descarado compró un Fender Rhodes Piano Bass igualito al de Ray para tocar, cual testarudo fanático, a la perfección, la no siempre fácil Unhappy Girl, una de mis canciones favoritas. 





Unhappy girl

Fly fast away
Don't miss your chance
To swim in mystery
You are dying in a prison
Of your own device

Wednesday, February 18, 2009

I Remember Clifford

Había olvidado lo perfecto que es el tema I Remember Clifford. Esta presentación de 1958, con Lee Morgan a la trompeta, no le falta ni le sobra nada. I Remember Clifford la escribió el saxofonista Benny Golson en memoría del trompetista Clifford Brown. 



Tuesday, February 17, 2009

Sólo Silver puede repetir el mismo acorde una y otra vez y sonar espléndido una y otra vez

Revisando A Critic’s Guide To The 100 Most Important Recordings de Ben Ratliff (The New York Times) me entero que Horace Silver ha quedado fuera de dicha guía y ni su clásico Song For My Father (Blue Note 1964) fue considerado.

Sobre las listas top10, top100 ó top1000 siempre digo lo mismo: no sirven. Y hago lo de siempre: las busco. No me sorprende, los melómanos hemos emitido un juicio siempre y a cada paso. Todos le reconocen el primer puesto a Miles Davis y ningún Tenor se lo disputa a Coltrane. Además sabemos que Monk se elevó por encima de todos los pianistas y que Sun Ra en verdad (no hay otra forma de entenderlo) venía de Saturno. Sin embargo, lo más importante cuando uno se sumerge en estas listas top es tener claro que el gusto personal de un crítico no tiene ningún valor.

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