El buen Piri dice que "Pet Sounds" (The Beach Boys) se tiene que escuchar en Mono y quien lo escucha en Stereo es un pendejo. Recordando semejante máxima recordé también que The Beatles suena mejor en Mono. ¿Por qué? The Beatles grabaron su catálogo completo en sólo siete años, de 1962 a 1969, periodo en el que estaba cambiando la forma de escuchar música grabada en casa: de una bocina a dos. A principios de los años sesenta los discos elepé en Stereo eran publicados en pequeñas cantidades mientras los discos en Mono seguían siendo la regla. En aquellos años los discos mezclados en Stereo venían con una explicación impresa de cómo acomodar las bocinas, dónde sentarse y que modelos de aguja para tornamesa usar. The Beatles, y muchos otros grupos de los años sesenta, optaron por publicar el mismo disco en dos versiones: Mono y Stereo. Después de grabar las canciones, la mezcla (el proceso que trata de conseguir una ecualización que separe lo más posible las frecuencias de cada instrumento entre sí, para que al final sea más fácil distinguir las distintas señales cuando se está oyendo todo en conjunto) se hacía, para cumplir con el estándar de la industria, en Mono; es en esta mezcla Mono en la que los cuatro Beatles metían mano; las mezclas Stereo se hacían semanas, incluso meses, después y eran responsabilidad de los ingenieros de sonido, sin importar la opinion de los cuatro chicos de Liverpool. Es por eso que para los puristas el sonido Mono es el auténtico sonido Beatles. Y no hay que ir muy lejos para encontrar las diferencias en su catálogo Mono y Stereo: en 1962 publicaron el sencillo (Mono) “please please me”; en 1963 “please please me” fue lanzado en su primer LP homónimo, sin embargo la mezcla para el LP, a diferencia del sencillo de 1962, se hizo en Stereo y el nuevo master mostraba un claro error en el “interplay” vocal de Lennon y los coros de Paul y George. Las diferencias entre Mono y Stereo más acentuadas se dan en el disco doble “The Beatles”, conocido universalmente como “The White Album” (el último disco en ser publicado en dos versiones: Mono y Stereo, a partir de éste todo se mezcló sólo en Stereo) Estas diferencias son a causa del uso, en la mezcla, de la cinta de grabación para crear efectos; por ejemplo: el sonido de avión en “Back In The USSR” es distinto en tono, profundidad e intensidad al comparar la mezcla Mono con la Stereo. Y así, miles de datos inútiles que cuando no se es un descarado melómano, importan nada.
La caja "Beatles in Mono", lanzada la semana pasada, está en mi casa y hacen deliciosa esta tarde. No he parado de escucharlos, tal como lo hacía en la secundaria. Escuchar a The Beatles es un acto hedonista; lo mismo cuando escucho a Miles Davis o algún disco Blue Note. Cada que pongo un elepé bajo la aguja entiendo menos cómo tantos pueden vivir sin el placer que da la música. Todavía recuerdo la primera vez que escuché el Álbum Blanco, sentí casi lo mismo que cuando tomé de la mano por vez primera a mi noviecita de secundaria. O el día aquel que descurbí "Larks´ Tongues In Aspic" (Crimson); "Space Oddity" (Bowie); "A love Supreme" (Coltrane) Hay días que me preguntó qué carajos tienen estos discos que me gustan tanto. No tengo idea y no me interesa saberlo. All You Need Is Love.