Manga, Anime y películas “divertidísimas” como Dragon Ball era el tema principal de un programa de radio con el que topé en Internet horas atrás. Nunca he entendido el gusto por los dibujitos y jamás he asistido a Comic-Con. Yo sé, dirán que soy un pendejo con muy mal gusto o un idiota que no sabe apreciar la tradición de historieta. Sólo una pregunta: ¿Acaso estos desenfrenados fanáticos (sorprendentemente mayores de quince años y unos patéticamente treintones y que, según contaban, pasan horas desafiando viedeojuegos de monitos que salvan el planeta y coleccionado cartitas -así como los tazos de pokémon que encantaron a los niños en los años noventa- le pedirán a sus novias (si es que tienen tiempo para una) que se disfracen a la hora de hacer el amor? Eso sí que sería divertido.